Recetas con Alcachofas

Recetas fáciles y muy sabrosas

Alcachofas con almejas

Las alcachofas son un vegetal muy popular en nuestro país, especialmente si están frescas. El plato más popular es salteadas con jamón, pero también se suele hacer acompañadas con almejas. A veces se sirven frías, combinadas con anchoas y pimientos del piquillo o con salmón y alcaparras o atún, con un buen aceite de oliva.

Cualquier acompañamiento tiene éxito con esta verdura tan versátil. En esta ocasión queremos enseñaros una receta muy sencilla de alcachofas, tan fácil que todo el mundo la puede hacer.

Alcachofas con almejas

Esto es debido a que vamos a utilizar corazones de alcachofa en conserva, por lo que no tendremos que partirlas ni cocerlas, lo que sería el proceso más difícil en la receta.

Por supuesto, todos aquellos que lo queráis hacer con alcachofas frescas, sentíos libres de hacerlo.

Esta receta combina dos de mis ingredientes favoritos: alcachofas y almejas. Las almejas hay que limpiarlas muy bien. Generalmente ya vienen limpias, pero hay que dejarlas en remojo con vinagre para que suelten toda la arena.

Las almejas requieren muy poco tiempo de cocción, en apenas 2-3 minutos se abrirán. Si alguna almeja no se abre después de ese tiempo, deséchala, pues puede estar muerta o en mal estado.

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS

DIRECCIONES

  1. Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio y añade el ajo picado para que se sofría ligeramente. Cuidado con dejarlo demasiado tiempo para que no se queme.
  2. Cuando esté dorado, añade la harina y mézclalo. Deja que el harina se tueste durante un minuto antes de añadir el caldo y el vino. Lo mejor es calentar el caldo primero para no añadirlo frío. Remuévelo todo durante unos minutos para que la salsa se espese.
  3. Añade las almejas a la sartén y tápalo para que se cuezan. Déjalo durante unos minutos hasta que las almejas se abran.
  4. Una vez abiertas, incorpora los corazones de alcachofas y continua con la cocción para que justo se calienten.
  5. Antes de servir el plato, prueba la salsa para ver si hay que rectificar de sal (dependiendo de si el caldo es con sal o sin sal). Le puedes añadir también un puñado de perejil picado.