Recetas con Alcachofas

Recetas fáciles y muy sabrosas

En salsa

Aunque las alcachofas no son las verduras más populares del mundo, son una buena fuente de magnesio, potasio y fibra y no llevan mucho trabajo en su preparación.

La forma más sencilla de preparar unas alcachofas es al vapor, aunque también se puede cocer para que queden más tiernas.

En salsa

Y lo más sencillo es servirlas con una buena salsa para mojar con cada hoja. Si no te gusta la salsa que ponemos en la receta, te recomendamos que pruebes una salsa de mantequilla al tomillo, mezclando 100 gr de mantequilla derretida, 1 cucharadita de tomillo seco y 1 cucharada zumo de limón. Todo va sazonado con sal y pimienta negra.

También se suele utilizar una salsa holandesa fácil, mezclando 2 yemas de huevo, 1 cucharada de agua tibia, 1 cucharada de jugo de limón y 3/4 de cucharadita de sal gruesa, todo mezclado hasta que esté espumoso. Por último, emulsiona 100 gr de mantequilla derretida en la salsa, batiéndolo hasta que esté bien integrado.

O una mayonesa de ajo deliciosa, mezclando 180 gr de mayonesa y 1 o 2 dientes de ajo machacados.

Tiempo de preparación: 5 minutos

Tiempo de cocción: 50 minutos

Ingredientes para 4 personas

Modo de elaboración

Pon una olla grande con agua y sal a hervir a fuego alto con las dos mitades del limón para aromatizar.

Corta el tallo de las alcachofas (si eres de los que les gusta dejar el tallo, déjalo), retira las hojas exteriores que son las más duras y cuécelas durante 40-45 minutos.

Mientras se están cociendo, vierte el vino en una sartén y caliéntalo a fuego medio hasta que veas que se ha reducido a la mitad.

Trocea la mantequilla en trozos uniformes. Reduce la temperatura del fuego y añade los tres de mantequilla de uno en uno, mezclándolo después de cada adición.

Vierte el jugo del limón y agrega el queso Parmesano. Mézclalo todo hasta formar una salsa suave y cremosa.

Escurre bien las alcachofas para que no tengan nada de agua. Para comer las alcachofas, coge una hoja y sumérgela en un extremo de la salsa. Mételo en la boca y muerde en la mitad para sacar la carne de la alcachofa.

El sabor de la carne de los corazones de alcachofa se mezclará con la deliciosa salsa y se fundirá en tu boca.