Recetas fáciles y muy sabrosas

Al ajillo

Las alcachofas no necesitan muchos ingredientes para estar deliciosas, por eso, con un poco de ajo y limón, es suficiente. Además de ser muy sencillo, no se tarda mucho en hacerlo, por lo que puede ser una buena cena rápida.

Y para el postre, nada como un trozo de brownie de chocolate para endulzar la velada.

Al ajillo

La cantidad de ajo y de limón es opcional, añadiendo más o menos según los gustos de los comensales, pero obviamente, al ser al ajillo, debe de tener por lo menos 3 dientes de ajo para que sepa a algo.

Ingredientes:

Direcciones:

Llena una cazuela con agua hasta sus 2/3 y añade el jugo de 1 limón.

Para cortar las alcachofas, retira sus hojas exteriores más duras hasta poner al descubierto el núcleo amarillo claro. Pela el extremo del vástago de la alcachofa, manteniendo 1 centímetro de tallo intacto, y expon el núcleo pálido y tierno.

Corta 1 centímetro de la parte superior de la alcachofa, y a continuación, córtala por la mitad longitudinalmente a través del centro.

Utilizando la punta de un cuchillo, saca la pelusilla blanca que hay en el interior. La alcachofa ya estaría limpia. Haz lo mismo con el resto de alcachofas.

Agrega las alcachofas en el agua con limón y ponlo a cocer durante 20 minutos, hasta que las alcachofas estén tiernas. Escurre las alcachofas y colócalas sobre un trozo de papel para que se sequen completamente.

En una sartén grande a fuego medio-alto, calienta el aceite de oliva hasta que esté casi ahumando. Espolvorea la sartén generosamente con sal y pimienta negra, y coloca las alcachofas con cuidado en la sartén.

Entre las alcachofas, añade los dientes de ajo picados, y ve mezclándolo de vez en cuando, para evitar que las alcachofas se peguen, hasta que estén uniformemente doradas (aproximadamente de 6 a 10 minutos).

Incorpora los restantes gajos de limón en la sartén, reduce la temperatura a fuego medio y deja que se cocinen durante 5 minutos más.

Retira la sartén del fuego y tápalo para que reposen durante 5 minutos más. Transfiera las alcachofas a un plato para servir. Aprieta el jugo de los gajos en la sartén y raspa la costra del fondo para que se desprendan.

Vierte todo este jugo sobre las alcachofas y sírvelo.