Recetas fáciles y muy sabrosas

Alcachofas con bechamel

Pocos vegetales tienen más prejuicios que la alcachofa. Sin embargo, para muchos cocineros, este desgarbado capullo, cosechado de una planta de la familia del cardo, es un tesoro culinario con un sabor suave a nuez.

Los corazones de alcachofa tienen mucho renombre y aparecen en los menús de los mejores restaurantes del país, pero en casa es un plato que no gusta, principalmente por los prejuicios que se tienen contra ella.

Alcachofas con bechamel

Para que la experiencia de su degustación no sea un trauma, lo ideal es bañarla o recubrirla con un ingrediente que no falla, la bechamel. A todo el mundo le gusta la bechamel.

Y también ayuda poner un postre rico después de la comida, como los que hay en esta página.

Lista de ingredientes

Explicación de la receta por pasos

  1. Retiramos las hojas exteriores de las alcachofas, que son las que están más duras, hasta vislumbrar el corazón. Cortamos casi todo el tallo, pero no entero para que permanezca junto. Cortamos la parte de arriba de forma que que nos queden piezas de unos 3 centímetros de alto.
  2. Frotamos las alcachofas con el limón para que no empiecen a pardear y las reservamos sumergidas en agua hasta que estén todas listas.
  3. A continuación, las cocemos en una cazuela con abundante agua y sal durante 25-30 minutos, hasta que estén tiernas. Las escurrimos bien y dejamos que se sequen por completo sobre papel absorbente boca abajo.
  4. Mientras se escurren, preparamos la bechamel calentando la mantequilla en un cazo a temperatura media, hasta que se derrita por completo. Incorpora la harina y deja que se cueza durante 1 minuto, sin dejar de removerlo.
  5. Calienta la leche y viértela lentamente mientras lo remueves con las varillas. Continua removiéndolo hasta que espese. Esto tardará de 2 a 3 minutos aproximadamente. Cuando la bechamel tenga la consistencia que te gusta, sazónala con sal y un poco de nuez moscada.
  6. Precalienta el horno a 200ºC con el modo gratinador. Coloca las alcachofas en una fuente alta apta para el horno y vierte la bechamel sobre ellas. Espolvorea el queso por encima y mételo en el horno para que se gratine durante 10 minutos.

Notas

Para reducir el tiempo de esta receta, puedes comprar los corazones de alcachofas en tarro, que ya vienen cortados y cocidos, simplemente sería verter la bechamel por encima y gratinarlos.

Asegúrate de que la bechamel la haces justo para utilizarla, o creará una costra fea y se enfriará. Si eres intolerante a la lactosa, puede sutilizar una leche sin lactosa para la bechamel.