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Recetas paso a paso

Crema de alcachofas: mi receta

¡Sumérgete en el corazón de la huerta con esta crema de alcachofas! Una receta que te cautivará con su textura aterciopelada y un sabor que acaricia el paladar. No esperes más para convertirla en la estrella de tu mesa.

Las alcachofas, ese regalo de la naturaleza, se transforman bajo tus manos en una crema exquisita que te enseñaremos a elaborar paso a paso, destacando su esencia sin igual.

¿Acaso hay algo más tentador que una crispy alcachofa rebozada? Espera a probar esta crema y redescubre las alcachofas. Y para seguir deleitándote, no dejes de probar el arroz negro con chocos o la cremosa tarta de queso La Viña.

Esta crema de alcachofas es ideal para comenzar una velada con broche de oro o como plato principal ligero y lleno de sabor. Descubre cómo con pocos ingredientes puedes lograr un resultado de diez.

Por qué te encantará esta receta

  • ¡Reinvención del sabor! Descubre una manera sorprendente de saborear las alcachofas, lejos de lo convencional.
  • Facilidad y accesibilidad - Con ingredientes que seguro ya tienes en casa, esta receta es un éxito asegurado sin complicaciones.
  • Salud en cada cucharada - No solo es un placer para tu paladar, sino también un regalo para tu cuerpo con cada bocado nutritivo.

Ingredientes que harán magia en tu cocina

Para que esta crema de alcachofas te quede de rechupete, vas a necesitar unos ingredientes que son puro oro: alcachofas frescas, cebolla, ajo, caldo de verduras y nata para cocinar. ¿Listo para conocer el elenco estelar?

ingredientes crema de alcachofas
  • Alcachofas – El alma de la receta. Escoge alcachofas que se sientan pesadas para su tamaño, signo de frescura y calidad. Vamos a transformarlas en una crema suave que te hará cerrar los ojos de placer.
  • Cebolla – La base de todo buen sofrito. Te recomiendo la cebolla blanca por su sabor más suave y dulce, que se carameliza a la perfección.
  • Ajo – Aporta ese toquecito picante y aromático que no puede faltar. Si eres como yo, que no concibo una cocina sin ajo, no te cortes y añade un diente extra.
  • Caldo de verduras – Aquí es donde entra en juego tu toque personal. Si tienes caldo casero, ¡genial! Si no, un buen caldo de verduras de calidad será tu mejor aliado.
  • Nata para cocinar – Es el broche final para conseguir esa textura cremosa que nos hace suspirar. Una buena nata marca la diferencia, así que elige una de calidad.

Con estos ingredientes, estás a un paso de cocinar algo grandioso. ¡Vamos allá!

Antes de empezar a cocinar, hay dos pasos fundamentales que no puedes saltarte: limpiar las alcachofas y preparar los ingredientes para el sofrito.

Limpiar las alcachofas puede parecer una tarea complicada, pero ¡no te preocupes! Con un poco de práctica, te convertirás en un experto en limpieza de alcachofas. Lo más importante es quitar las hojas externas más duras hasta llegar a las más tiernas y blancas. Una vez limpias, corta las alcachofas en cuartos y reserva.

Mientras limpias las alcachofas, aprovecha para preparar los ingredientes para el sofrito. Pica la cebolla y el ajo muy finos y resérvalos en un bol. Estos ingredientes le darán un sabor delicioso a la crema de alcachofas.

Elaboración del sofrito: el secreto detrás de la crema de alcachofas

¡El sofrito es el corazón de esta receta! Es en este paso donde los ingredientes comienzan a bailar juntos y crean una sinfonía de sabores que te dejará boquiabierto. Personalmente, adoro el aroma del sofrito en mi cocina, ¡es maravilloso!

elaboracion crema de alcachofas

Comienza por sofreír la cebolla y el ajo finamente picados en una sartén a fuego medio. Yo suelo usar una cucharada de aceite de oliva virgen extra para darle un toque mediterráneo. Cuando la cebolla esté transparente y el ajo haya soltado todo su aroma, ¡estás listo para el siguiente paso!

A continuación, añade las alcachofas limpias y cortadas en cuartos a la sartén. Rehógalas junto con la cebolla y el ajo durante unos minutos, o hasta que las alcachofas empiecen a dorarse ligeramente. Este paso es crucial para que las alcachofas suelten todos sus jugos y se impregnen de los sabores del sofrito.

Cocción de la crema: ¡deja que tu cocina se llene de aromas!

Ahora que tenemos nuestro sofrito listo, es hora de darle vida a nuestra crema de alcachofas. Agrega el caldo de verduras a la sartén con el sofrito y déjalo cocinar a fuego medio durante unos 15 minutos. Te recomiendo utilizar un caldo casero para obtener un sabor más intenso y natural.

Después de este tiempo, añade la nata y deja que la crema espese a fuego lento durante unos 5-10 minutos más. ¡Verás cómo la combinación de alcachofas, sofrito y nata crean una deliciosa armonía de sabores!

¡La decoración y presentación de tu crema de alcachofas pueden marcar la diferencia en la experiencia culinaria! Te encantará cómo se ve y siente en tu mesa. Aquí tienes algunos consejos que siempre utilizo para que mi crema de alcachofas luzca atractiva y apetecible antes de servir.

Recuerda, la presentación es clave. Una crema de alcachofas bien presentada no solo es más apetitosa, sino que también le dará a tus comensales una primera impresión impecable. Así que, ¡manos a la obra!

Receta

Crema de alcachofas

Tiempo de preparación: 30 minutos

Una crema de alcachofas casera y deliciosa para disfrutar en cualquier ocasión.

Ingredientes

  • 8 alcachofas
  • 1 cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 750 ml de caldo de verduras
  • 150 ml de nata para cocinar
  • Sal y pimienta al gusto
  • Un chorrito de aceite de oliva virgen extra

Instrucciones paso a paso

  • Limpia las alcachofas retirando las hojas exteriores y cortando el tallo. Reserva los corazones y las puntas.
  • Pica finamente la cebolla y el ajo. En una olla o cazuela, sofríelos en el aceite de oliva a fuego medio hasta que estén transparentes.
  • Agrega los corazones y las puntas de alcachofas a la olla. Rehoga durante unos minutos, hasta que las alcachofas estén ligeramente doradas.
  • Vierte el caldo de verduras en la olla y lleva a ebullición. Reduce el fuego, tapa la olla y deja cocinar durante 15-20 minutos, o hasta que las alcachofas estén tiernas.
  • Retira la olla del fuego y deja enfriar ligeramente. Utiliza una batidora de mano o un procesador de alimentos para triturar la mezcla hasta obtener una crema suave.
  • Incorpora la nata a la crema y sazona con sal y pimienta al gusto. Vuelve a llevar la olla al fuego y deja que la crema espese durante unos minutos, removiendo constantemente.